La jota es posiblemente, el baile mas extendido y popular de todos los que conforman nuestro folclore, ya que se encuentran muestras y variaciones en todas las zonas geográficas de España. Como baile, su marcado ritmo ternario y su viveza, permiten a los bailadores ejecutar pasos bien acentuados y muy delimitados con independencia de la velocidad de ejecución de la pieza, es decir, que tanto en las rápidas como en las lentas, el marcado de los pies exige una gran agilidad, esto le da a la jota esa característica de limpieza y energía tan propia en los movimientos de este baile. Básicamente, es un baile de pareja, aunque en algunas se aprecien figuras colectivas, pero normalmente el bailaor y la bailaora se colocan el uno frente al otro, realizan variaciones laterales y cambios de posición pasando a ocupar el lugar en donde estaba el otro. Su estructura clásica consiste en un estribillo musical al que sigue una copla cantada, originalmente, por una sola voz. Más tarde evolucionó a dos voces e incluso a coro y en alguna de ellas se canta también en el estribillo. Generalmente la jota es una alternancia continua de cuatro en cuatro compases y la entrada de la copla se realiza sobre la armonía de dominante, aunque, por ejemplo en Aragón la rondalla anticipa uno o parte de un compás instrumental y realiza la cadencia de tónica o de dominante mientras el acompañamiento aún sostiene durante uno o una parte de un compás la armonía de tónica o de dominante.La copla consiste básicamente, en siete frases de cuatro compases cada una y en la que se repiten versos de una cuarteta.
Como canto también se propagó fácilmente, ya que la composición de cuatro versos en asonante, o en consonante, constituye una de las maneras más naturales de versar, posteriormente se han compuesto jotas de cinco y de seis versos. Sobre todo en Aragón, se cantaba de manera espontánea en todo tipo de acontecimientos, y se versaba sobre la marcha en competiciones entre cantadores, en rondas, en festejos a mozas, o incluso mientras se realizaban las labores del campo o domésticas. También en Aragón es donde la jota alcanza una gran popularidad y difusión, se desarrollan diferentes estilos de canto y el baile adquiere, con la evolución, gran vivacidad y espectacularidad.
Sus orígenes no están claros, muchos son los musicólogos y folcloristas que han tratado el tema por citar algunos: M. Armaudas, D.G. Bergua, El L. Chavarri, F. Gáscue, F. Olmeda, F. Pedrell, J. Ribera, J. Sobirá….. Parece ser que los primeros vestigios aparecen a finales del siglo XVII y que se desarrolla durante los siglos XVIII y XIX. Su nombre deriva según los expertos, de sotar (latín saltare) o del hispanoárabe xatha (pronunciado xotha), tanto la una como la otra significan, saltar, bailar, No se está tampoco de acuerdo con su parentesco con el fandango, aunque son muchos los expertos que lo vinculan a éste

Jotas de España